el error y el ego.

Las capacidades que ahora posees no son sino sombras de tu verdadera fuerza. Todas las funciones que ahora tienes están divididas y son susceptibles de ser cuestionadas y puestas en duda. Esto se debe a que no tienes certeza acerca de cómo vas a usarlas, y, por consiguiente, el conocimiento queda vedado para ti. Y éste te está asimismo vedado porque todavía ves sin amor. Antes de que la separación introdujese las nociones de gra­dos, aspectos e intervalos, la vision no existía. El espíritu no tiene niveles, y todo conflicto surge como consecuencia del con­cepto de niveles. Sólo los Niveles de la Trinidad gozan de Uni­dad. Los niveles creados por la separación no pueden sino estar en conflicto. Ello se debe a que ninguno de ellos significa nada para los demás.

. La conciencia -el nivel de la vision- fue la primera divi­sión que se introdujo en la mente después de la separación, con­virtiendo a la mente de esta manera en un instrumento preceptor en vez de en un instrumento creador. La conciencia ha sido correc­tamente identificada como perteneciente al ámbito del ego. El ego es un intento erróneo de la mente de verte tal como deseas ser, en vez de como realmente eres. Sin embargo, sólo te puedes conocer a ti mismo como realmente eres, ya que de eso es de lo único que puedes estar seguro. Todo lo demás es cuestionable.

. El ego es el aspecto inquisitivo del ser que surgió después de la separación, el cual fue fabricado en vez de creado. Es capaz de hacer preguntas, pero no de ver respuestas significativas, ya que éstas entrañan conocimiento y no se pueden ver. La mente está, por consiguiente, confusa porque sólo la Mentalidad ­-Uno está exenta de confusión. Una mente separada o dividida no puede sino estar confundida. Tiene necesariamente que sentirse incierta acerca de lo que es. Y no puede sino estar en conflicto, puesto que está en desacuerdo consigo misma. Esto hace que sus aspectos sean extraños entre sí, y ésta es la esencia de la condición propensa al miedo en la que el ataque siempre tiene cabida. Tal como te ves tienes todas las razones del mundo para sentirte atemorizado. De ahí que no te puedas liberar del miedo hasta que no te des cuenta, no sólo de que no te creaste a ti mismo, sino de que tampoco habrías podido hacerlo. Nunca podrás hacer que tus visiones falsas sean verdaderas, y tu creación no se ve afectada en modo alguno por tu error. Por eso es por lo que, en última instancia, tienes que optar por subsanar la separación.

. No se debe confundir a la mente que goza de conocimiento con la mentalidad recta, ya que sólo esta última está vinculada a la vision verdadera. Puedes tener una mentalidad recta o una mentalidad errada, y aun esto es cuestión de grados, lo cual demuestra claramente que ninguna de ellas tiene nada que ver con el conocimiento. El término "mentalidad recta" se debe entender como aquello que corrige la "mentalidad errada", y se refiere al estado mental que induce a una vision fidedigna. Es un estado de mentalidad milagrosa porque sana la vision errónea, lo cual es ciertamente un milagro en vista de como te ves a ti mismo.

. La vision siempre entraña algún uso inadecuado de la mente, puesto que la lleva a áreas de incertidumbre. La mente es muy activa. Cuando elige estar separada, elige ver. Hasta ese momento su voluntad es únicamente gozar de conocimiento. Una vez que ha elegido ver, no puede sino elegir ambigua­mente, y la única forma de escaparse de la ambigüedad es me­diante una vision clara. La mente retorna a su verdadera función únicamente cuando su voluntad es gozar de conoci­miento. Esto la pone al servicio del espíritu, donde la vision cambia. La mente elige dividirse a sí misma cuando elige inven­tar sus propios niveles. Pero no puede separarse completamente del espíritu, ya que de éste es de donde deriva todo su poder para fabricar o para crear. Aun en la creación falsa la mente está afir­mando su Origen, pues, de otro modo, simplemente dejaría de existir. Esto último, no obstante, es imposible, ya que la mente le pertenece al espíritu que Dios creó, y que, por lo tanto, es eterno.

. La capacidad de ver hizo que el cuerpo fuese posible, ya que tienes que ver algo y verlo con algo. Por eso es por lo que la vision siempre entraña un intercambio o interpreta­ción que el conocimiento no requiere. La función interpretativa de la vision, que es una forma de creación distorsionada, te permitió entonces llegar a la conclusión de que tú eres tu cuerpo, en un intento de escapar del conflicto que tú mismo habías provo­cado. El espíritu, que goza de absoluto conocimiento, no pudo avenirse a esta pérdida de poder, ya que es incapaz de albergar oscuridad. Esto hizo que el espíritu fuese casi inaccesible a la mente y completamente inaccesible al cuerpo. A partir de ahí, se percibió al espíritu como una amenaza, puesto que la luz disipa la oscuridad al mostrarte simplemente que ésta no se encuentra ahí. La verdad siempre prevalecerá sobre el error de este modo. No puede ser éste un proceso activo de corrección porque, como ya he puesto de relieve, el conocimiento no hace nada. Puede ser visto como un agresor, pero no puede atacar. Lo que tú ves como su ataque es tu propio vago reconocimiento de que el conocimiento siempre se puede recordar, al no haber sido jamás destruido.

. Dios y Sus creaciones permanecen a salvo, y saben, por lo tanto, que no existe ninguna creación falsa. La verdad no puede lidiar con los errores que tú deseas conservar. Yo fui un hombre que recordó al espíritu y su conocimiento. Como hombre no traté de contrarrestar los errores con el conocimiento, sino de corregir el error de raíz. Demostré tanto la impotencia del cuerpo como el poder de la mente. Al unir mi voluntad con la de mi Creador, recordé naturalmente al espíritu y su verdadero propósito. Yo no puedo unir tu voluntad a la de Dios por ti, pero puedo borrar todas las visiones falsas de tu mente si la pones bajo mi tutela. Sólo tus visiones falsas se interponen en tu camino. Sin ellas, no hay duda de la alternativa que elegirías. Pues una vision sana induce a una elección sana. No puedo elegir por ti, pero puedo ayudarte a que elijas correctamente. "Muchos son los llamados, pero pocos los escogidos" debería rezar: "Todos son llamados, pero son pocos los que eligen escuchar." Por lo tanto, no eligen correctamente. Los "escogidos" son sencillamente los que eligen correctamente más pronto. Las mentes sanas pueden hacer esto ahora, y al hacerlo hallarán descanso para sus almas. Dios te conoce sólo en paz, y ésa es tu única realidad.

 

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